Cinema Paradiso

Así se disfrutan las películas: Introducción

Siempre he amado el cine, desde niño. Me acostumbré a ver las películas con los ojos curiosos de quien trata de entender sus entresijos, de comprender cuál era la magia que surgía desde ese haz de luz que provenía del fondo de la sala. Me fascinaba. Quería saber cuales eran los misteriosos mecanismos que me hacían viajar a otras épocas, conocer personajes e historias increíbles, reír, llorar, sufrir… quería entender qué me hacía conmoverme y sentir que durante unas dos horas había vivido las aventuras y desventuras de otras personas, sin haberme movido de una butaca. Una especie de magia oculta, de la que necesitaba saber más.

De esa pasión, empecé a leer libros sobre el séptimo arte: el guión, la dirección, la interpretación, la fotografía, la música… no me considero un estudioso del cine por ello, los leía movido por la curiosidad de un espectador inquieto, ingenuo, deseoso de conocer el truco de ilusionismo detrás de todo ello. 

De todos esos libros que fui leyendo, calló en mis manos “Así se hacen las películas” del director de cine Sydney Lumet. Conocía por entonces dos de sus películas “12 hombres sin piedad” y “Tarde de perros” grandísimas películas a mi juicio (tanto entonces, como ahora) y por ello me pareció otro buen mago del que aprender. No me equivoqué. El libro, escrito con estilo directo y sencillo contaba con grandes trazos cómo se construyen las películas en todos y cada uno de sus aspectos: la dirección, el guión, la música, las interpretaciones… una sensacional experiencia para quien busca entender qué hay más allá de la gran pantalla. Tenía además otra característica que me encantaba: estaba escrito con muchísimo humor, con anécdotas de rodajes que enriquecían y mostraban la enorme experiencia del director en todos los ámbitos de lo que hay detrás de una película y su desbordada capacidad creativa. 

A pesar de toda esta pasión por el cine, nunca llegué a dedicarme profesionalmente a ello. Mi camino fue el de la informática. Pero el amor por este arte, no ha decaído desde aquellas primeras lecturas, incluyendo “Así se hacen las películas”

Motivaciones para este blog

Llevaba tiempo queriendo escribir un blog y hace unos meses decidí hacerlo desde la perspectiva de un espectador que posiblemente no acabe realizando películas, pero que está dispuesto a sorprenderse con ellas hasta el fin de sus días. Homenajear (con humildad) ese grandísimo libro de Lumet me ha parecido el mejor camino para esta aventura: hablar de todos los aspectos de la película como él lo hizo en su obra, pero desde el punto de vista de un apasionado espectador. Sydney te contará mejor que nadie en su libro cómo hacen películas los profesionales, yo intentaré contarte en estas páginas cómo las he disfrutado durante años, desde esa butaca mágica de la que te hablaba varias líneas atrás.

Este blog en ningún caso pretende sentar cátedra sobre nada, ni decirte de qué forma debes disfrutar el cine. Es, simple y llanamente, un listado extenso (y algo anárquico) de todas aquellas cosas que me han fascinado personalmente durante años en una sala de cine. No es una guía de cine profesional, no es un “guía burros” de cómo ver una película, no es el blog que se debiera recomendar en ninguna formación reglada sobre cine: es, simplemente, mi particular y humilde canto de amor al cine, del que podrás extraer cosas interesantes (al menos eso espero) y con el que podrás estar o no de acuerdo en muchas cuestiones (al final, el cine, es como los colores: para gustos, películas). 

Voy a hacer lo mismo que hizo Lumet en su excelente libro: ser conciso. Por eso creo que esta introducción no debe extenderse más. Hechas las presentaciones y rebajadas las expectativas, ¡vamos a disfrutar del cine! En la categoría de este post, «Así se disfrutan las películas» iré compartiendo todas las maravillosas experiencias que el séptimo arte me ha aportado.

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